Casa Bárbara no es solo una casa; es un santuario de serenidad donde el lujo se define por la privacidad absoluta y la perfecta simbiosis con la naturaleza. Situada a tan solo 10 minutos de Faro, esta propiedad única ofrece una extensión de terreno excepcional en la región. Aquí, la esencia de una arquitectura prestigiosa se fusiona con un espacio exterior digno de un resort exclusivo. El exterior: Un exclusivo santuario botánico Con 4.500 m² de terreno privado, el corazón de esta propiedad late al aire libre. Jardín maduro de 3.800 m²: un entorno verde con palmeras imperiales y un huerto con más de 50 árboles frutales, que garantizan frescura, aromas auténticos y total privacidad. Ocio y bienestar: Una amplia piscina diseñada para aprovechar al máximo el sol del Algarve, rodeada de extensas zonas para tomar el sol y rincones con sombra natural. El entorno ideal para relajarse o compartir momentos inolvidables en familia. Espacios sociales: En todo el jardín, descubra zonas de estar estratégicamente ubicadas para disfrutar de la profunda tranquilidad que ofrece la propiedad. El interior: Tradición y elegancia atemporal La casa principal (285 m²) destaca por su fluidez y confort térmico y visual: Materiales nobles: El auténtico encanto del ladrillo de Santa Catarina y la luz natural que inunda todas las estancias. Arquitectura fluida: Salón con chimenea y zonas sociales que se extienden naturalmente hacia el jardín, eliminando las barreras entre el interior y el exterior. Versatilidad e inversión: Incluye dos apartamentos independientes de un dormitorio, ideales para recibir invitados con discreción, crear un espacio de trabajo creativo o generar ingresos mediante alojamiento exclusivo. Ubicación y comodidad: privacidad absoluta con acceso privilegiado: A 10 minutos del Aeropuerto Internacional de Faro. A 15 minutos de las playas de Ria Formosa y los mejores campos de golf. Acceso rápido a servicios de lujo y a la reconocida gastronomía de Faro y Olhão. Descubre el privilegio de vivir en un resort privado en el corazón del Algarve.