Arquitectura de autor | 710 m² de construcción | Parcela de 880 m² | Privacidad, escala y coherencia Ubicada en una tranquila zona residencial de Anta, Espinho, esta casa unifamiliar de cuatro fachadas se erige como una solución excepcional para quienes buscan algo más que una simple vivienda: claridad en la toma de decisiones, construcción de calidad y un espacio habitable auténtico. Diseñada por Óscar Morado, arquitecto de la Escuela de Oporto, esta casa refleja el equilibrio entre el rigor modernista y la funcionalidad atemporal, valorando la luz y la nobleza de los materiales, sello distintivo de un autor que ha dejado una huella elegante en el paisaje urbano. Situada en una parcela de aproximadamente 880 m² y con una superficie construida bruta de 710 m² (430 m² privados, 280 m² dependientes), presenta una escala poco común en el mercado y difícil de replicar hoy en día. Situada a pocos minutos de la playa de Espinho, con rápido acceso a las autopistas A29 y A1, esta propiedad ofrece excelentes conexiones con Oporto (aproximadamente 25 minutos) y el aeropuerto Francisco Sá Carneiro (aproximadamente 30 minutos), combinando accesibilidad y privacidad. Construcción validada por criterios y percepción Al entrar, el vestíbulo de doble altura revela la lógica del proyecto: amplitud, luminosidad y organización funcional. En cuanto a la construcción, esta casa no se basa en impresiones, sino en criterios objetivos: • Construida en 1996, con un seguimiento meticuloso por parte del propietario • Muros más gruesos, con un excelente aislamiento térmico y acústico • Marcos de ventanas de alta calidad • Calefacción central • Certificación energética B- Una estructura sólida y consistente, validada por el tiempo, donde el confort no solo es visible, sino también tangible en el día a día. La propiedad se encuentra en excelente estado, con materiales de repuesto originales disponibles, lo que refuerza la necesidad de un cuidado continuo y un mantenimiento preventivo. Diseñada para el uso diario La distribución de la casa no solo es amplia, sino también lógica. En la planta baja, la zona social está claramente dividida: • Salón principal de 47 m², ideal para reuniones familiares • Segundo salón de 28 m², más privado para el día a día • Cocina equipada con electrodomésticos Miele, funcional y con acceso directo al exterior Aquí, el espacio no se desperdicia, sino que cumple una función. El exterior como extensión de la casa En el exterior, la propiedad adquier